Villa de Leyva fue escenario de una de las rutas 4×4 más exigentes vividas por el equipo, con trochas de alta complejidad técnica, barro, abismos y máxima adrenalina. La travesía no solo puso a prueba las capacidades off-road, también permitió descubrir paisajes únicos y llegar a la Piedra del Rey León, un lugar cargado de historia, naturaleza y vistas espectaculares que hacen de este destino algo inolvidable.